Una historia sobre una tortuga divertida, que por su forma de vida lenta no lograba elegir la ropa. Un día, la tortuga salió de la casa cuando hacía invierno afuera. Llevaba las piernas cubiertas con chanclos y apenas podía sostenerse para no resbalar. Se apresuró a regresar a casa, pero cuando se puso los esquís y salió la próxima vez, ya era primavera. Junto a la casa murmuraba un arroyo y un esquí navegó inmediatamente por él. La tortuga tuvo que volver a casa. Se le ocurrió una idea brillante. Construyó un bote para viajar por el arroyo. Pero cuando la tortuga salió a la calle, ya era verano y el arroyo ya se había secado hace mucho tiempo. Las mariposas revoloteaban y florecían hermosas flores.